"Esto es lo que te gusta hacer, esto es lo que sabes hacer bien, hazlo hasta el límite y estarás satisfecho". Harry Wilson

lunes, 1 de septiembre de 2014

Con errores o sin ellos.

Hemos acabado una temporada más, y van….Y ya ha pasado el verano y estamos a la vuelta de la esquina de una nueva temporada! Cada vez cuesta más actualizar mi blog por falta de tiempo, el blog de Bislett. Tantas cosas que tenía que contar al principio… y ahora cuesta tanto contarlas….. la falta de tiempo impide llevar este espacio como me gustaría, pero me niego a cerrarlo mientras tenga algo que explicar aunque sea cada tres meses y no tres veces por semana. Bislett creció con mi grupo de entreno y seguirá junto a él explicando las vivencias por las que vayamos pasando.

La de hoy, en la primera parte, es un resumen a una temporada de claros y oscuros momentos. Un resumen positivo pero que ha dejado asignaturas pendientes y sobre todo, un error. Un error técnico que ha impedido a algunos de mis atletas, los que mejores marcas tenían, mejorar sus marcas personales a pesar de la gran dinámica de grupo y trabajo de esta pasada temporada. No me duele reconocer que he tenido un error de planificación. Podría no reconocérselo a mis atletas y buscar cien justificaciones a algo que, técnicamente, tenía un responsable. Y asumo ese error con todo lo que ello conlleva. Para empezar, una pérdida de confianza por parte de algunos de mis atletas sobre un método que nos ha llevado durante años a realizar muy buenas marcas y a conseguir medallas en diversos campeonatos. Ley de vida lo llaman, y es verdad, asumir los errores es algo por lo que todo el mundo debe pasar, no ya para tener una nueva oportunidad, que no creo deba pedir o deba perder, ya que la vida es una sucesión de situaciones en las que la práctica del ensayo/error es una constante, sino como medio de regeneración, de reseteo  y un paso adelante hacia aquellos objetivos que uno tenía en mente. No creo en nuevas oportunidades, sino creo en la confianza depositada hacia algo en lo que uno cree, a pesar de sus defectos y errores, que se van corrigiendo con el paso del tiempo y en el que, a veces, damos un paso en falso como ha ocurrido esta temporada. Tampoco pido crédito de ningún tipo, ya que no siento que tenga que ser permanentemente evaluado, ni mi trabajo fiscalizado por una situación concreta, cual sea esa situación. Quien desee confiar en este entrenador e integrar este grupo sabe que tendrá la máxima confianza y dedicación por mi parte para conseguir sus objetivos.

Evidentemente, errores técnicos generan dudas en cualquier atleta y yo no iba a ser la excepción. Puedo decir abiertamente que atletas que antes confiaban ciegamente, han dejado de hacerlo y que, a pesar de mis explicaciones, esos errores han o están pesando en el inicio de la nueva temporada. También es verdad, que a pesar de eso, sigo siendo un entrenador riguroso en cuanto a mi dedicación cuando se establece un compromiso y un objetivo serio, y por ese motivo, al acabar la temporada y después de realizar las valoraciones de dicha temporada, he declinado continuar en la misma dinámica con algunos de mis atletas. A día de hoy, con la temporada nueva a punto de iniciarse, lo haremos el 8 de septiembre, no le he visto sentido alguno a continuar colaborando con algún atleta que realmente no seguía mi programación tal como había sido diseñada y que por tanto, cualquier logro competitivo, no era consecuencia de dicho plan, ni para un buen, ni para un mal resultado.

Así que siendo consecuente y con la temporada a punto de iniciarse, tengo una baja importante en el grupo. Y seguramente no será la única baja de ese calibre. No me gusta engañar ni engañarme, digo lo que opino y pretendo no engañar a mis atletas, así que cuando creo que no se van a conseguir los objetivos por la cuestión que sea, lo digo. A pesar de que ello pueda acarrear unas consecuencias importantes. Y eso parece que es lo que está pasando!

Sin embargo, fuera de estos pequeños, medianos o grandes problemas, según como lo viva cada cual, la dinámica de aquellos que quieren integrar el grupo es muy buena y aparte de esa baja comentada y esa más que posible, hay atletas que se unirán a nosotros. Atletas jóvenes, alguno sin experiencia en nuestro deporte y otros con un gran talento que esperemos saquen a relucir esta misma temporada. Tengo la sensación de que algunos de mis peques subidos de la escuela de atletismo del club, puede darnos más de una alegría. Creo que recibo entre manos más de un crack, que viene a sumar lo que tenía, aunque lo verdaderamente que me importa, y eso comentaba justamente hoy con cuatro de mis atletas, es el factor humano por encima del deportivo.

En todo caso, las aspiraciones de mis atletas son altas y empiezan la temporada con bastante entusiasmo. Esperemos que pueda llevarlos a verse realizados como deportistas y personas y podamos disfrutar de cada sesión, de cada momento, tan intensamente como lo hemos hecho siempre, con errores o sin ellos!


jueves, 5 de junio de 2014

Ese mal llamado, día de descanso.

Suelo preguntarles a mis atletas en que momento creen o en que situación creen que aumenta su rendimiento. Las respuestas suelen ser variadas. Nombran mil y una sesiones de entreno como respuesta y ninguna respuesta suele ser la correcta. Entonces suelo ponerles un problema de lógica sencilla a resolver. La pregunta que les suelo hacer es: En una teórica sesión de 10x100 al 100% cual sería, por lógica, el 100 más rápido y cual el más lento. Después de varios balbuceos todos llegan a la conclusión lógica de que el primero o segundo debería ser el más rápido y el último el más lento. Entonces yo les hago entender mi primera conclusión interesada. La aplicación de la sesión les ha empeorado  la forma: han empezado sus cienes en un tiempo "X" y han ido empeorando debido a la carga y la fatiga (recordemos, esfuerzos al 100%). Entonces llega mi segunda pregunta y definitiva. Si llegas al entreno con una forma "X" y te vas de él con menos forma, cual es el hecho que produce que mejores y que vuelvas al día siguiente en mejor forma de como llegaste el día anterior?  La respuesta, absolutamente guiada,  entonces, es unánime: EL DESCANSO! La reflexión con la que se van después de plantearles el problema es que: "Las marcas y el rendimiento las conseguimos en el espacio de tiempo que hay entre que sales por la puerta del estadio y vuelves a entrar en él!"

El descanso de los atletas es a veces un estado de amargura para los entrenadores. O mejor dicho, el descanso mal entendido! Ese día que los técnicos situamos estratégicamente para conseguir principalmente supercompensaciones, o simplemente como elemento recuperador, en el 90% de los casos es utilizado para todo menos para......descansar! En atletas en la "edad del pavo" suele ser utilizado para el desmadre con sus amigos. Actividades, a veces con riesgo, sin fin suelen ser normales. Ej: "-Manolito, que hiciste ayer? -Me fui con los colegas hasta BCN en bici ida y vuelta!"
En los veinteañeros el resultado suele ser más sangrante. Ej: "-Manolito, que hiciste ayer? - Buah mister, me fui de fiesta hasta las 6 y pillé una taja...."
Finalmente los más maduros tampoco escapan a esta norma. Ej: "-Manolito, que hiciste ayer? - Me levanté a las 6 que tenía una reunión pendiente en Girona y tuve que ir en tren. Luego llegué con el tiempo justo para ir al fisio a las 13:30, comí rápido, fui a BCN al gestor,  luego de compras que tengo una boda, a una conferencia muy interesante, y llegué tarde y justo para pasear al perro. Cené a las 23:30 y ya estoy en la cama. He aprovechado el día...."

Exagerados o no, son un simple ejemplo de lo que nos solemos encontrar con normalidad los entrenadores. Como he dicho anteriormente, el descanso como elemento estratégico para aumentar el rendimiento muy difícilmente podremos utilizarlo. En consecuencia, es relativamente fácil que parte de los objetivos planteados para los deportistas no se consigan, y es más, difícilmente podrán ellos darse cuenta de que han fallado justamente en ese ámbito, cuando valoran su rendimiento únicamente en el número de sesiones realizadas y en el grado de fatiga, que no de rendimiento o trabajo útil de la zona energética entrenada. Mis atletas evalúan su forma con el baremo del "machaque" por encima de todo. No entienden la falta de rendimiento con las palizas que se pegan, no entienden que "no hacer nada" pueda reportar ningún "marcón". Ellos no se comparan en "quien ha descansado más y mejor" sino en "quien ha hecho los mejores quinientos!" Casi el 90% de los resultados de mis atletas vienen determinados por dos factores principales: a/ la determinación a la hora de competir y b/ el descanso. Solamente achaco el 10% a la realización de las sesiones, ya que solo el hecho de realizarlas no garantiza rendimiento, es más, todo el mundo las realiza! Por tanto, la diferencia entre un buen resultado y el mejor de los resultados las sitúo, sin ninguna duda, en esos dos puntos.

Me preocupa sobremanera que no entiendan el concepto "descanso" mis mejores atletas. Como comenté en el ejemplo, llenarse la agenda en el día de recuperación no es la manera de descansar, a pesar de que su conciencia crea que no perder el tiempo signifique justamente eso.
Es verdad que algunos pregonan que si eliges este tipo de vida y pretendes llegar a algo hay un precio que pagar. Creo que ni tanto ni tan poco, hay un término medio. No creo en el esclavismo hacia este deporte, genera demasiada dependencia y obsesión y aumenta el riesgo, en un porcentaje alto, de fracaso deportivo. Solamente mentes muy privilegiadas y con una determinación sin límites pueden adoptar esa actitud ermitaña: vivir para única y exclusivamente llegar a la élite. Para el españolito atleta de a pie, con talento y oportunidad para disfrutar de una bonita carrera deportiva, con que aplique su inteligencia antes, durante y después, y vuelta a empezar día a día, sin obsesiones ni desorden, con trabajo duro y "descanso inteligente", es suficiente para disfrutar y tener la oportunidad de poder rendir al 110%.


miércoles, 21 de mayo de 2014

Todos tenemos un loco en nuestro interior.

Hace tiempo que escuché (no en directo) la intervención de Bruno Gajer en la conferencia que dió en Madrid en otoño pasado y me quedé con las ganas de hacer una actualización con su filosofía a la hora de interpretar el entrenamiento de los 800 metros lisos, muy coincidente con mis ideas. Sigo a Bruno Gajer desde, relativamente, poco tiempo. No desde que entrena esa maravilla llamada Pierre Ambroise Bossé, pero si desde unos años antes cuando llevaba las riendas de una atleta que me despertaba bastante interés, Elodie Guegan. La verdad es que a pesar de su joven edad, es perro viejo. Perro viejo que tiene su centro de operaciones en una de las joyas de la corona del país vecino, el INSEP de Paris, con lo que todo ello lleva condicionado al ser el principal Centro de Alto Rendimiento de una potencia económica mundial.

Hace pocos días, Vicente Úbeda nos twiteaba un artículo de Carlos Cordente muy interesante sobre la actual reconocida poca importancia que se le da al VO2max como uno de los factores determinantes del rendimiento deportivo en deportes de resistencia y adornaba sus argumentaciones con los vídeos de la conferencia de Bruno Gajer, y me dije: es la mía! Ocasión para recuperar esos principios coincidentes.

De Bruno, me gustan dos líneas, la puramente técnica y cuya idea principal es que la preparación ha de ser específica a la prueba desde el principio de la temporada, con los ritmos específicos de cada fase de los ochocientos metros, y la otra es la intuitiva, la de aceptar de que no todo tiene una explicación científica y que la aplicación de muchas partes del entrenamiento están basadas en la experiencia, en la intuición y no en la teoría :"lo hago porque siempre me ha ido bien y confío en ello, sin mas base que lo refrende que la experiencia" vendría a ser una declaración de principios válida. 

Tengo que reconocer que, si bien me declaro seguidor de la iglesia "ochocentista" pura y dura, "ochocientos es.....ochocientos" diría un entrenador futbolero, no he sido capaz de ser tan valiente como Grajer y me cuesta sacar la preparación de la prueba del convencional trabajo aeróbico en las fases básicas del entrenamiento. Quizás sea la única apuesta arriesgada que no me he atrevido a poner en práctica. El miedo a lo desconocido a veces frena muchas de las ideas y mi sentido de la responsabilidad se impone a la osadía. Como exponer a un atleta tuyo que te gustaría arriesgar a un cambio radical en una parte de la preparación. Como pedir un cheque en blanco para cambiar algo que funciona y lo que es peor, algo contrastado con la experiencia de los años y la literatura científica, por una idea, que, aunque muy bien argumentada, se escapa de las definiciones clásicas del trabajo de una zona energética específica. Ahí también me siento identificado con Gajer, cuando comenta que los médicos lo tienen por loco por su postura o criterio basado en sus experiencias de campo por delante de las teorías convencionales de trabajo.
Salvando las distancias en cuanto al tipo de preparación, filosofía de trabajo y distancias entrenadas, la primera persona que me intentó persuadir con éxito que la verdad la iba a encontrar día a día en la pista y no en un despacho o un laboratorio, fue Mariano García Verdugo, nuestro ex-responsable nacional de mediofondo, con quien intercambiaba horas de formación técnica en las concentraciones que organizaba la RFEA y a las que tenía el privilegio de acudir junto a mis atletas convocados.

Lo "jodido" (perdón por la expresión) es que pese a mis coincidencias técnicas y mis ideas, esta temporada decidí hacer justo lo contrario. Era una temporada de cambios de estímulos por el agotamiento psíquico de mis atletas ante muchos de los anteriores. Esa necesidad de buscar una nueva "base espiritual" provocó que buscase estímulos nuevos con una característica concreta prioritaria  de "evasión psíquica". Por ello, muchas de las nuevas sesiones buscaron un entorno natural y saqué de la pista muchas de las cosas que realizaba en ella, perdiendo justamente mucho de la carga específica de la prueba. Al mismo tiempo, tuve que corregir la intensidad de otras sesiones para "compensar" esta pérdida de especificidad. Ahora, a las puertas de las primeras competiciones importantes, la valoración de todos, atletas y entrenador, es que hemos acertado. Han asimilado todos los cambios y están a punto para afrontar los ritmos que nos va a imponer la prueba y nuestros objetivo. Están tan o más rápidos que nunca, su potencia aeróbica impecable y superan los ritmos de entrenamientos específicos de la prueba respecto a otras temporadas. Están bien, por abajo, por en medio y por arriba!
Vista esta disyuntiva, esta ruptura por necesidad ante lo que creo, esas dudas de ser osado o no en el futuro y la forma de actuar ante las necesidades psíquicas de mis atletas, llego a la conclusión de que Gajer no es el único loco. Todos tenemos uno en nuestro interior. Es cuestión de dejar que se muestre y dejarse llevar por el conocimiento que pueda tener esa locura apasionada por nuestra profesión.


martes, 6 de mayo de 2014

Hoy es un buen día para escribir!

Hoy es un buen día para escribir! Hoy hace 60 años, como muchos saben porque la fecha ha sido hoy trillada bastante en las redes sociales, que tres amigos, medallistas olímpicos, Chris Basher, Chris Chataway y Roger Bannister se juntaron en la pista de Iffey Road, la pista de la universidad de Oxford, para lograr que el último de los nombrados, Roger Bannister fuera el primer atleta de la historia en bajar de los 4 minutos en la distancia de la milla. Es uno de los logros de la historia mundial, no solo del atletismo, sino del deporte. El parlamento británico, por ejemplo, se paralizó en el momento de la carrera para oír su desenlace.

Pero más allá del hecho histórico, la grandeza de ese logro fue conseguirla reuniendo tres amigos y realizándola en su pista habitual de entrenamiento. No hay más emotividad en la marca que el significado de cómo fue conseguida, con un atletismo sencillo, romántico, señorial y con una marcada carga amistosa. Ese es mi atletismo! Y supongo que el de otros muchos románticos del deporte como yo. Y no, no me quedé anclado en mayo de 1954, vivo a día de hoy con el atletismo de hoy. Pero nuestro atletismo, lo marcamos también cada uno con su personal educación y transmisión de valores. Podrán correr más, podrán correr menos, pero lo que he intentado inculcar siempre a mis atletas es ese espíritu de grupo. He tenido la ocasión, en épocas pasadas, de tener un grupo de entreno con una calidad indiscutible, pero en donde fallaba ese espíritu, que, intentando transmitirlo, casi provoca mi rendición.
Soy un ferviente seguidor de un atletismo y una manera de entrenar sencilla, de no acumular muchas capacidades de entreno en una misma sesión para poder distinguir los problemas que surgen más claramente. Me gusta entrenar en grupo, individualizando, pero en grupo. Me gusta salir a rodar con los primeros minutos distendidos, ayudarnos en los trabajos fraccionados con aquellos que tienen un volumen más pequeños, oir los gritos de apoyo en las sesiones más rápidas, estar atentos ante el fallo en la repetición en los ejercicios de pesas, y este año, vaya tontería no haberlo visto antes, vivir desde adentro (antes no podía del todo) todo el trabajo aeróbico acompañándoles en bicicleta y haciendo muchas veces labores de liebre.

A día de hoy, disfruto de mi grupo como pretendía hacerlo, y encima mis atletas tienen intactos sus sueños, sueños de calidad por otra parte para los que tienen el talento de haber nacido para correr. Estamos entrenando muy bien y hemos empezado a competir con carga y en un período no específico, pero los resultados obtenidos, sabiendo donde y como estamos, nos hace mostrar una cómplice sonrisa entre todos nosotros. Todos los cambios de estímulos escogidos esta temporada han supuesto una dosis de motivación en mis atletas, desde los mas generales, ya entrenados y muy bien asimilados, hasta los más específicos, aún por venir pero que ya tenemos ganas de afrontarlos. Para rematar el día, atléticamente hablando, romántico como pocos, mi atleta residente en Londres, que después de varios meses lesionado, entrenando a caballo de la elíptica o la piscina y que volvió a competir ayer mismo a lo grande, me ha informado que este fin de semana corre en la pista de atletismo del Eton College. Que tendrá de particular diréis? Fue en Eton, en su patio, en sus “fields” donde se rodó “Carros de Fuego”. Quien puede dar más? Debutar corriendo como un front runner después de meses lesionado y acabar con 1’52”32 en 800 metros para seguir con la siguiente carrera en semejante marco……como no va a tener sentido todo este esfuerzo?

Uris, Joanes, Moha, Eric, Carlos, Aleix, Mamadou, Mary, Mude, Eva, Marinas, Irene, Cristina y alguno más que me dejo, son mi “leiv motiv” atlético de cada día. Vibro con ellos, sufro con ellos, me alegro y me enfado. Me dedico diariamente a sus sesiones de entrenamiento y a resolver en la medida de lo que puedo sus problemas, sobre todo los de salud, que si bien no han impedido entrenar perfectamente, si han puesto contra las cuerdas a alguno de mis atletas, demostrando que algo de lo enseñado por mí les ha calado. La muestra de lo que digo es que estamos expectantes ante la última semana de trabajo antes de iniciar un primer período competitivo, con muchas ganas de competir, de mejorar, de sacar cada uno de su interior la barrera que Bannister consiguió romper un día 6 de mayo de 1954.


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