"Esto es lo que te gusta hacer, esto es lo que sabes hacer bien, hazlo hasta el límite y estarás satisfecho". Harry Wilson

jueves, 5 de junio de 2014

Ese mal llamado, día de descanso.

Suelo preguntarles a mis atletas en que momento creen o en que situación creen que aumenta su rendimiento. Las respuestas suelen ser variadas. Nombran mil y una sesiones de entreno como respuesta y ninguna respuesta suele ser la correcta. Entonces suelo ponerles un problema de lógica sencilla a resolver. La pregunta que les suelo hacer es: En una teórica sesión de 10x100 al 100% cual sería, por lógica, el 100 más rápido y cual el más lento. Después de varios balbuceos todos llegan a la conclusión lógica de que el primero o segundo debería ser el más rápido y el último el más lento. Entonces yo les hago entender mi primera conclusión interesada. La aplicación de la sesión les ha empeorado  la forma: han empezado sus cienes en un tiempo "X" y han ido empeorando debido a la carga y la fatiga (recordemos, esfuerzos al 100%). Entonces llega mi segunda pregunta y definitiva. Si llegas al entreno con una forma "X" y te vas de él con menos forma, cual es el hecho que produce que mejores y que vuelvas al día siguiente en mejor forma de como llegaste el día anterior?  La respuesta, absolutamente guiada,  entonces, es unánime: EL DESCANSO! La reflexión con la que se van después de plantearles el problema es que: "Las marcas y el rendimiento las conseguimos en el espacio de tiempo que hay entre que sales por la puerta del estadio y vuelves a entrar en él!"

El descanso de los atletas es a veces un estado de amargura para los entrenadores. O mejor dicho, el descanso mal entendido! Ese día que los técnicos situamos estratégicamente para conseguir principalmente supercompensaciones, o simplemente como elemento recuperador, en el 90% de los casos es utilizado para todo menos para......descansar! En atletas en la "edad del pavo" suele ser utilizado para el desmadre con sus amigos. Actividades, a veces con riesgo, sin fin suelen ser normales. Ej: "-Manolito, que hiciste ayer? -Me fui con los colegas hasta BCN en bici ida y vuelta!"
En los veinteañeros el resultado suele ser más sangrante. Ej: "-Manolito, que hiciste ayer? - Buah mister, me fui de fiesta hasta las 6 y pillé una taja...."
Finalmente los más maduros tampoco escapan a esta norma. Ej: "-Manolito, que hiciste ayer? - Me levanté a las 6 que tenía una reunión pendiente en Girona y tuve que ir en tren. Luego llegué con el tiempo justo para ir al fisio a las 13:30, comí rápido, fui a BCN al gestor,  luego de compras que tengo una boda, a una conferencia muy interesante, y llegué tarde y justo para pasear al perro. Cené a las 23:30 y ya estoy en la cama. He aprovechado el día...."

Exagerados o no, son un simple ejemplo de lo que nos solemos encontrar con normalidad los entrenadores. Como he dicho anteriormente, el descanso como elemento estratégico para aumentar el rendimiento muy difícilmente podremos utilizarlo. En consecuencia, es relativamente fácil que parte de los objetivos planteados para los deportistas no se consigan, y es más, difícilmente podrán ellos darse cuenta de que han fallado justamente en ese ámbito, cuando valoran su rendimiento únicamente en el número de sesiones realizadas y en el grado de fatiga, que no de rendimiento o trabajo útil de la zona energética entrenada. Mis atletas evalúan su forma con el baremo del "machaque" por encima de todo. No entienden la falta de rendimiento con las palizas que se pegan, no entienden que "no hacer nada" pueda reportar ningún "marcón". Ellos no se comparan en "quien ha descansado más y mejor" sino en "quien ha hecho los mejores quinientos!" Casi el 90% de los resultados de mis atletas vienen determinados por dos factores principales: a/ la determinación a la hora de competir y b/ el descanso. Solamente achaco el 10% a la realización de las sesiones, ya que solo el hecho de realizarlas no garantiza rendimiento, es más, todo el mundo las realiza! Por tanto, la diferencia entre un buen resultado y el mejor de los resultados las sitúo, sin ninguna duda, en esos dos puntos.

Me preocupa sobremanera que no entiendan el concepto "descanso" mis mejores atletas. Como comenté en el ejemplo, llenarse la agenda en el día de recuperación no es la manera de descansar, a pesar de que su conciencia crea que no perder el tiempo signifique justamente eso.
Es verdad que algunos pregonan que si eliges este tipo de vida y pretendes llegar a algo hay un precio que pagar. Creo que ni tanto ni tan poco, hay un término medio. No creo en el esclavismo hacia este deporte, genera demasiada dependencia y obsesión y aumenta el riesgo, en un porcentaje alto, de fracaso deportivo. Solamente mentes muy privilegiadas y con una determinación sin límites pueden adoptar esa actitud ermitaña: vivir para única y exclusivamente llegar a la élite. Para el españolito atleta de a pie, con talento y oportunidad para disfrutar de una bonita carrera deportiva, con que aplique su inteligencia antes, durante y después, y vuelta a empezar día a día, sin obsesiones ni desorden, con trabajo duro y "descanso inteligente", es suficiente para disfrutar y tener la oportunidad de poder rendir al 110%.


4 comentarios

Damián Sánchez dijo...

Te he leído un par de veces y cada vez me convenzo mas de la suerte que tienen tus pupilos.
Gran articulo, enhorabuena.
Ojalá mi entrenador(y de muchos) les supiera dar a los futuribles los mismos consejos que tu a los tuyos

Jesús Francisco Aguilera Moreno dijo...

Siempre estoy de acuerdo contigo. Ahora no podía ser menos.

Cabezones tus atletas, y todos por extensión.

Algún día se darán cuenta... espero que no sea demasiado tarde.

Un abrazo

Villa dijo...

Siempre eres capaz de pintar la realidad con palabras, eres un crack.
Gracias por tu trabajo, nunca dejo de aprender contigo.

Angel dijo...

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