"Esto es lo que te gusta hacer, esto es lo que sabes hacer bien, hazlo hasta el límite y estarás satisfecho". Harry Wilson

martes, 19 de marzo de 2013

Un ritmo “rápido” no significa forzosamente un ritmo “muy rápido”.


Parece que “Bislett” se agota, por diversos motivos se agota. Me cuesta horrores encontrar tiempo para escribir, demasiadas cositas pendientes impiden que fluya mi inspiración y no puedo actualizar como me gustaría. Voy perdiendo claramente fuelle!

Hoy lo vuelvo a hacer después de casi tres semanas!, Demasiado tiempo ya! Muchas cosas se están moviendo, algunas con buena dirección y otras no tanto. Los entrenamientos de la gran mayoría van viento en popa, en pleno período fundamental, período donde sembraremos indefectiblemente nuestra marca de verano. El período más importante de largo de todos aquellos que programo.

Empezamos a poner intensidad a los ritmos de los entrenamientos fraccionados y eso nos lleva indefectiblemente a uno de los problemas que mas ha de solucionar este entrenador. Saber inculcar que un ritmo “rápido” no significa forzosamente un ritmo “muy rápido”. Si bien en períodos anteriores el trabajo con recuperaciones cortas llevaban a un trabajo más tranquilo y rítmico y era más complicado pasarse de ritmo, ahora que buscamos ya un trabajo intenso, e intentando no franquear la pequeña línea roja que marca el “bloqueo” láctico, es más fácil caer en la tentación que supone la motivación de correr por encima del ritmo deseado y por consiguiente no cubrir todo el volumen programado. Es complicada esa gestión de la sesión, por ese lado y por el contrario. A veces, queriendo cubrir todo el volumen propuesto, acabamos con una carga innecesaria y con un ritmo que ya no era el deseado. En estos casos, hay que saber gestionar y valorar el esfuerzo del atleta y la capacidad empeñada en acabar la sesión, y la “utilidad” de esa carga. Cuestión complicada, más cuando cada sesión tiene sus propias circunstancias y lo que puede valer una semana, lo mismo puede no valer a la siguiente. Circunstancias que tiene el arte de entrenar y que cuesta de entender por partes de los atletas entrenados.

Está claro que la gestión de tiempos rápidos, fuera de períodos competitivos, o sea con un “algo” de volumen es de lo más complicado de trabajar en este tipo de períodos. Período que se complica al salir de uno anterior con un claro carácter “voluminoso” y en una época del año en que la climatología juegas sus bazas y no de manera tan positiva como cabía esperar. La temperatura es cambiante, los fenómenos atmosféricos irregulares, las alergias primaverales aparecen, etc…. No hay sesión que no tenga una incidencia de este tipo en uno u otro sentido. La programación, a veces, con algunos atletas se desordena por estas cuestiones y volver a la normalidad cuesta más de lo deseado. La carga traumática también juega en contra. Con el aumento de la intensidad y las recuperaciones, y la disminución de las distancias y la aparición en algunas sesiones de los clavos, la carga muscular es bastante más importante. Unido a la dificultad para descargar de algunos, le sumamos alguna lesión inoportuna! Total, con algunos de mis atletas, seguir el camino programado es algo más que un encaje de bolillos, voy camino de hacer todo un Dalí (o sucedáneo) en su época más surrealista, pero lo vamos salvando!

Por todas estas particularidades, considero este período como el más importante, tanto como por el tipo de entrenamiento programado, como por la acumulación de él que hagamos. Será clave en la temporada la cantidad de trabajo “útil” que saquemos de estas semanas de entrenamientos.

De todas maneras, todos mis atletas ya han dado alguna muestra de su calidad, mi “crono” no me engaña, y ya empiezo a pensar en las primeras competiciones serias que aparecerán en el mes de mayo. 



6 comentarios

Jesús Francisco Aguilera Moreno dijo...

Andreu, coincido plenamente contigo. Yo suelo ver, sobre todo en grupos de entrenamiento, a atletas que entrenan "por encima de sus posibilidades", que quieren ir más, demasiado, rápido que lo que les corresponden según el momento de la temporada; o que se acoplan a las intensidades de otros compañeros que van más rápido para ver si ...Y eso desvirtúa el sentido y la finalidad de las sesiones.

Ánimo, a seguir currando duro y no dejes de escribir.

Un abrazo

Anónimo dijo...

Espero que no dejes de escribir este blog, es de los pocos que merecen la pena a nivel entrenadores y seria una lastima que desapareciese

Anónimo dijo...

Hola Andreu, en primer lugar espero que no pierdas las ganas de escribir, los que visitamos tu blog lo echaremos en falta,así que fuerza y que no se pierda esa inspiración.

Me surge una duda y que hoy he decidido comentar, según el calendario de competiciones tanto secundarias como principales ¿podría ser mas útil utilizar modelos de planificación contemporaneos en un parcial o total detrimento del modelo del tradicional?.

Lo comento para alguien quien como yo, tiene objetivos tanto en la pista cubierta como al aire libre.

¿Podría representar ventajas o inconvenientes dicho cambio?.

Un saludo.

Jose Manuel.

Anónimo dijo...

Comprendo la complejidad de la pregunta, así que gracias de antemano.

Saludos

Jose Manuel

Andreu Novakosky dijo...

Hola a todos! Gracias por vuestros comentarios, y tranquilos, no dejaré de escribir, pero tengo que buscar ese tiempo que de repente ha desaparecido!

Para Jose Manuel.

Soy un entrenador de club que recibe atletas desde jovenes. Creo firmemente al 100% que para atletas en formación una programación tradicional es lo más correcto para buscar una carrera con futuro para los jóvenes. No me importa si en categoría junior un atleta capaz de sacar una medalla en un campeonato indoor no la saca si a cambio invierto en su desarrollo futuro y así se lo explico a mi atleta. Y creo que justamente esta falta de inversión, un trabajo de formación a largo plazo, es uno de los problemas por los que estamos perdiendo muchos talentos (o pensábamos que lo eran cuando en realidad quizás se entendía su rendimiento con una preparación demasiado específica para su edad). Hasta cuando este tipo de periodización tradicional? Hice esa pregunta a otros entrenadores con muchas más experiencia y más conocimientos que yo para que me aconsejasen, y todos me aportaron la misma respuesta. Hasta que vea que mis atletas dejen de progresar, OJO! en sus entrenamientos, (las competiciones en según que niveles es otro cantar ya que hay otros condicionantes que marcan una marca, por ejemplo tener en toda la temporada una o dos oportunidades de conseguir un tiempo concreto perseguido).

En cuanto al calendario, tal como lo veo, siempre está concentrado para conseguir un buen crono que dé accesos al campeonato de rigor, en mi caso y de momento, los de España en cada categoría, así que no hay excesivos problemas para ello porque la periodización tradicional responde sin problemas a ciclos competitivos de 6 semanas o más. El día que tenga un atleta con mínima para un gran campeonato internacional, entonces sí, una planificación de tipo contemporanea para la preparación de varios objetivos más separados en el tiempo tendrá que ser forzosamente el camino a coger.

Espero aclararte mi punto de vista con lo que he escrito.

Anónimo dijo...

Pues no te has podido expresar mejor, gracias por darnos tu punto de vista y que no se hagan de esperar nuevos acontecimientos.

Un saludo.
Jose Manuel

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