"Esto es lo que te gusta hacer, esto es lo que sabes hacer bien, hazlo hasta el límite y estarás satisfecho". Harry Wilson

domingo, 5 de febrero de 2012

Los otros.

Como en la película de Aménabar, en atletismo también existen "los otros". He dicho unas cuantas veces que no motiva ni llena más, en el caso de un entrenador, entrenar a atletas con talento y grandes objetivos, que a aquellos mas modestos e ilusiones mas pequeñas. Tengo la suerte de entrenar algunos atletas de semiélite o que aspiran a entrar en ese grupo selecto que es la élite y los grandes campeonatos. Detrás de ellos hay los atletas de club, que se dedican a entrenar diariamente, sabiendo sus limitaciones de hasta donde pueden llegar, y más atrás los esporádicos. Todos estos atletas practican atletismo federado, cada uno con su idea de lo que llega a suponer para ellos el deporte que practican. Pero más allá de esta gente hay un enorme grupo que, a pesar de la modestia de sus aspiraciones, llena de sentido el dedicarse a entrenar personas. Son "los otros". "Los otros" son gente corriente que ama la carrera a pie, entrenan tan seriamente como mis atletas federados, con el tiempo que disponen, con más ilusión, si cabe, que ellos. Los hay a miles en cada ciudad y forman un tejido social que va en aumento, las marcas comerciales bien lo saben!. "Los otros" son aquellos que llamamos de manera natural "populares" o "ruteros".

Yo entreno, a día de hoy, a 4 de estos atletas, no más, pero me llenan tanto como preparar el asalto a la selección nacional absoluta con una de mis atletas. Me motivan muchísimo sus reacciones y me compensa entrenarles viendo y sintiendo esas caras de felicidad no ya cuando consiguen sus objetivos, sino solo por el hecho de salir a correr diariamente. Sus metas son modestas, pero no por modestas difíciles e ilusionantes. Son los hombres y mujeres, por ejemplo, que tienen la mítica barrera de las 4 horas en la maratón entre sus objetivos. Son disciplinados, tienen dificultades para entrenar, una vida familiar que conciliar con su afición y muchas veces entrenan igual o más duro que un atleta federado. Salen igual que los demás con lluvia, frío o un calor abrasador, sin jugarse nada más que la satisfacción que desde su particular modestia ellos también pueden con sus retos. Son "los otros" porque, a pesar de ser muchísimos, son absolutamente anónimos, no tienen el reconocimiento de la "gente entendida", solo el apoyo de sus personas más allegadas y, quizás, ni eso. Son tildados de chiflados y si se entera alguien del curro, muchas veces son motivo de "cachondeo" antes que de ánimo y admiración. No tienen "cuerpazos", cuesta mucho trabajo ponerlos en un peso ideal y un tono muscular adecuado. Entrenan siempre con camisetas chillonas, que representan sus trofeos de cuantas batallas han tenido. Para ellos no hay copas ni medallas, pero esas camisetas son reveladoras de un "yo estuve allí" que marca el pedigrí de cada uno de estos corredores.

Los míos siguen, a rajatabla pero con alegría, una programación individualizada según sus objetivos y ya hemos empezado a recoger los frutos de salir a entrenar 4 días a la semana con orden y disciplina. Podría poner ejemplos de como estamos mejorando con las ganas y motivación que tienen mis "otros": Una hora entera en maratón, de 4h40' a 3h37'' demuestran un trabajo responsable y seguido con ilusión. Nueves minutos en 10 kms, de más de una hora a 51'55'' en apenas 4 meses, demuestran que sea la hora que sea, vale la pena salir a correr. Así podría seguir con otros ejemplos que he tenido a lo largo de los meses que me he dedicado a estos deportistas, silenciosos, pero que por las vivencias me llenan de ilusión para seguir trabajando en este deporte y con esa gente.

No deja de ser curioso que, si los llegan a conocer, admiren a los atletas de "verdad" que entreno, sus entrenos, sus"gestas", el nivel, etc. Del otro lado, creo que hay una leve sonrisa de "venga chaval que tú puedes". Que error! No saben ver que justamente estos "otros" consiguen en una proporción mucho más grande que ellos, lograr sus modestos sueños deportivos de la única manera posible, con trabajo sacrificado y determinación. A veces no es quien pensamos quien nos puede mostrar el camino. Desde la modestia también nos pueden enseñar!

 

1 comentario

Franfri dijo...

Pues sí, Andréu. Afortunadamente, en el mundo hay muchos "otros" de los que hemos de estar orgullosos. Son gente admirable. Hasta cierto punto, tienen muchísimo más mérito que los atletas de élite, de los de entrenar, descansar, comer, competir y descansar. Ejemplos podemos poner miles, y eso es buena señal. Un punto interesante sería conseguir que esos otros se interesen en la práctica por ir a ver a los de élite, así tendríamos las pistas, crosses y pruebas de ruta petadas de gente.

Un abrazo y a seguir en la brecha

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